Parece raro que esta "campaña" cruel que hay entre los distintos partidos sea por lugares en el Congreso y en los ministerios que después no van a ocupar (De Narváez que es diputado actualmente y no va nunca, Kirchner con sus "testimoniales", como hizo el mismísimo Macri que tampoco iba nunca, etc.), cosa que no pasaba hace años atrás: ni había esta locura electoral ni se le mentía en la cara a la gente. Y si uno es pesimista y se pone a pensar lo que será en el 2011... ¡mama mía!.No se oyen ideales, solo pocas propuestas que son iguales en todos partidos, que como todos sabemos, nadie las va a cumplir. Y para colmo de males, llegó el Gran cuñado, una sátira que cuenta con grandes imitaciones y humoristas, pero es una burla aún peor de la política nacional, y por ende de nosotros mismos. Se lo toma de fuente de debate, de encuesta, cuando no es nada más que un arma de distracción y desinterés para que la gente descrea en la política misma, deje de lados los ideales y vote al simpático, al cómico o al buena onda. Un programa que está marcado ampliamente por una corriente neoliberal y de derecha, donde los Macri, De Narváez, De Angeli, entre otros quedan bien parado, donde se ataca a la presidenta constantemente y se le falta el respeto (aclaro que no soy partidario de ella justamente). Algo que todos se toman como algo light, pero es un poco más serio. Y preocupante. ¿O ya se olvidaron la mierda que se habló de Menem en ese programa y después lo invitaron? ¿O con De a Rúa?

Con todo esto uno dice : "Votar es una mierda", "¿Para qué sirve?", "Son todo lo mismo". Todas frases incorrectas. Votar es útil, es el instrumento que tenemos para mostrar lo que queremos y que NO somos idiotas que nos creemos esas propagandas con músicas tristes y caras de bueno. Sirve para cambiar, para echarlos de una vez. Y no, no son todo lo mismo, por suerte no son todos iguales a De Narvaez (que es un Menem jr.), Carrió, Kirchner. Hay gente distinta, partidos menores, con menos recursos y por ende menos propagandas, pero no por eso menos ideas. A esos partidos hay que mirar, y no como sugiere la carta de Norberto Galasso que votar partidos chicos y de izquierda es "tirar el voto". Votemos con ideales, que por ahí, empieza la revolución.
.
.




Es complicado. Por un lado, hay un porcentaje enorme de gente que no vota (impugnado o en blanco), algunos por desinterés y otros ya por pura desesperanza y resignación a ser cagados desde siempre. Estamos tan acostumbrados a que nos vendan cualquiera que cuando vemos una campaña bien armada (como la de Narváez) ya nos genera desconfianza y no pensamos siquiera en la posibilidad de que esta vez fuera verdad lo que dice y que haya detrás de esa campaña un sincero interés de generar un cambio (que igual no digo que sea el caso de Narváez, a mí no me cierra).
ResponderSuprimirPor otro lado, con internet hay un exceso de información. Desde que cualquiera es capaz de hacer que sus ideas (por más absurdas que sean) le den la vuelta al planeta, impulsar rumores, exagerar sucesos y desmerecer personajes es algo común. Entonces el que quiere votar con conciencia y no tiene mucha idea de lo que el tenedor libre político tiene para ofrecer, tiene que esforzarse el doble para buscar información de los partidos, descartando una montaña de bosta irreal, ya sea a favor o en contra.
Y a esto hay que sumarle que hay una creencia general de que votar un partido chico es al pedo, porque total va a ganar uno de los grandes. Y en general suele ser así. Pero la idea de votar un partido chico es como no tirar papeles en la calle. Por más que pienses que sos el único en el mundo que lo hace, seguilo haciendo, porque cuantos más piensen así, más van a ser los que lo hagan.
Igual, por más que investigue, vote a conciencia y tenga ideas políticas definidas (personales, no asociadas a ningún partido existente), yo también siento una gran desesperanza y creo que habría que juntar a las personas racionales, inquietas como nosotros, hartas de ver que todo es igual o peor desde hace años, con ganas de moverse para lograr un cambio y sin interés de afiliarse o militar para un partido político existente. Juntarse y hacer algo.
Igual es simplemente una idea a la que no termino de darle forma. Sé que el primer paso es informarse, el segundo debería ser juntarse. Ahora el tercero no se me ocurre. No te digo armar una guerrilla porque no creo que el fin justifique los medios. Pero hacer algo más que debatir, que me parece útil, pero una lástima que toda esa energía subersiva de cambio e inconformismo muera en una reflexión en un blog.
Uy, me re copé. Es interminable lo que escribí. En fin, eso es lo que pienso.
Un abrazo!
Tuquete.
http://www.fotolog.com/tirascomicas2